ANTE EL CRUCIFICADO

  El gesto supremo: Jesús no era un ingenuo. Sabía a qué resistencia se exponía si seguía insistiendo en el proyecto del reino de Dios. Era imposible procurar con tanta radicalidad una vida digna para los «pecadores» y los «pobres», sin provocar la reacción de aquellos a quienes no interesaba cambio alguno. Jesús no es…