¿QUÉ DICE LA GENTE DE JESÚS?

Cuando los cristianos se propusieron la transformación del mundo esclavista, inhumano y violento impuesto por el imperio romano, no comenzaron su labor apelando al hambre de la gente, ni a sus deseos de «acabar con los opresores romanos», sino que apelaron a la conciencia. Lo mismo ocurre con el deseo de derrocar a los poderosos…