EN LA VIDA, TODOS NECESITAMOS PERDÓN.
Según su costumbre, Jesús ha pasado la noche a solas con su Padre querido, en el Monte de los Olivos. Comienza el nuevo día, lleno del Espíritu de Dios que lo envía a “proclamar la liberación de los cautivos […] y dar libertad a los oprimidos”. Pronto se verá rodeado por un gentío que acude…

