ABRIR EL HORIZONTE
Ocupados solo en el logro inmediato de un mayor bienestar y atraídos por pequeñas aspiraciones y esperanzas, corremos el riesgo de empobrecer el horizonte de nuestra existencia y perder el anhelo de eternidad. ¿Es un progreso? ¿Es un error? Hay dos hechos que no es difícil comprobar en este nuevo milenio en el que vivimos…

