Estamos en el Jubileo de Fátima, dispuesto por el Papa Francisco, para celebrar que este 13 de mayo, se cumple los 100 años de las apariciones de nuestra Madre, a tres pastorcitos en Portugal, culminando el 26 de noviembre.
Los acontecimientos de Fátima de 1917:
Con la aparición de Nuestra Señora de Fátima, el cielo dio a la humanidad una oportunidad para mitigar los desastres de los siglos XX y XXI.
El 13 de mayo, Nuestra Señora se apareció en Cova de Iría, cerca del pueblo de Fátima, a tres pastorcillos: Lucía, Jacinta y Francisco, pidiéndoles que volviesen durante seis meses consecutivos, los días 13 de cada mes. En cada aparición, María les confió secretos personales y espirituales, y visiones, exhortando al arrepentimiento, a la conversión, a la oración y la penitencia, como camino de reparación por los pecados de la Humanidad.
Nuestra Señora especificó cómo los fieles deberían hacer reparación a su Inmaculado Corazón: “… a todos aquellos que el primer sábado, durante cinco meses consecutivos, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, reciten cinco décadas del Rosario, y me hagan compañía durante quince minutos, mientras meditan los quince misterios del Rosario, con la intención de hacerme actos de reparación”.
El 13 de junio de 1929, la Virgen visitó a Sor Lucía en su convento de Tuy, España, y pidió por la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón, y por la Comunión de Reparación de los Primeros Sábados.
Dejamos este resumen con unas preguntas para reflexionar y actuar en consecuencia.
- ¿Qué estamos haciendo para poner en práctica y compartir el don que el cielo dio al mundo a través de Fátima?
- ¿Cuántos rosarios ofrecemos al día?
- ¿Rezamos el Via Crucis frecuentemente?
- ¿Participamos con frecuencia en el Sacramento de Reconciliación?
- ¿Ofrecemos la reparación a la Presencia Eucarística de Nuestro Señor, tan abandonado en los Tabernáculos de la tierra?
- ¿Hacemos reparación al Inmaculado Corazón de Su Madre, incluyendo la devoción de los Primeros Sábados?
- ¿Estamos rezando lo suficiente para ayudar espiritualmente a los
sacerdotes?
El pedido esencial no era solo el rezo del rosario, sino: “¿Están dispuestos a aceptar todo lo que Dios les envía y ofrecerlo por la conversión de pecadores, en reparación por las ofensas cometidas contra el Inmaculado Corazón de María?”, enfatizando que el cumplimiento de las obligaciones personales diarias, según el estado de cada uno, es la condición principal para aplacar la ola del mal que amenaza al mundo de hoy.
Una gran noticia: con las debidas disposiciones espirituales, (confesión, comunión y pedir por las intenciones del Papa), los días 13 desde mayo hasta octubre, en un santuario mariano o frente a una imagen de la Virgen de Fátima, podremos recibir la indulgencia plenaria. Los enfermos que no pueden ir a misa, pueden recibirla haciendo una oración frente a su imagen. Aprovechemos esta gracia!!!

